La Iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados, ubicada en la céntrica Plaza de San Roque, es uno de los templos barrocos más representativos de Sanlúcar de Barrameda. Pertenece a la Hermandad de la Santa Caridad y forma parte del conjunto histórico-artístico de la ciudad, declarado Bien de Interés Cultural. Su construcción comenzó en 1722 y concluyó en 1762, destacando por su sobriedad exterior y su riqueza interior. La fachada adintelada de piedra da paso a una iglesia de reducidas dimensiones pero de gran valor artístico. En su interior sobresale el retablo mayor barroco, obra del escultor Andrés Marín, presidido por la imagen de la Virgen de los Desamparados, acompañada por dos pobres bajo su manto, símbolo de protección y caridad. La iglesia también alberga imágenes de gran devoción local como Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Estrella, ambas muy vinculadas a la vida religiosa del barrio. Además, es el único templo de Sanlúcar que reúne en su interior a los tres copatronos de la ciudad: San Roque, San Sebastián y San Francisco de Paula, invocados tradicionalmente como protectores frente a las epidemias. Recientemente, el templo ha sido objeto de una cuidada renovación en su sistema de iluminación, realzando con luz cálida los elementos arquitectónicos y artísticos del retablo mayor, la bóveda y los altares laterales, respetando su valor patrimonial. La Iglesia de los Desamparados es hoy un lugar de recogimiento, historia y devoción, muy apreciado por vecinos y visitantes que desean conocer el corazón espiritual del casco antiguo de Sanlúcar.
Iglesia de los Desamparados