Las Salinas de Nuestra Señora del Rocío son uno de los espacios naturales y productivos más singulares de Sanlúcar de Barrameda. Ubicadas en la zona de Bonanza, junto a las marismas del Parque Nacional de Doñana, estas salinas artesanales aprovechan desde hace siglos la evaporación natural del agua del Atlántico para obtener una sal marina de gran pureza. El visitante puede recorrer sus instalaciones y conocer de cerca el proceso tradicional de extracción, así como descubrir las herramientas, técnicas y oficios ligados a generaciones de salineros. Además, estas salinas forman parte de un ecosistema de gran valor ecológico, hogar de numerosas aves migratorias como flamencos, garzas, avocetas y chorlitejos, lo que las convierte también en un punto de interés ornitológico. El paisaje de las salinas, con sus montañas blancas de sal, reflejos rosados en las balsas y cielos cambiantes sobre las marismas, ofrece una experiencia visual única, especialmente al atardecer. Aunque no son las de mayor producción de sal en Europa, sí se encuentran entre las más representativas de Andalucía en cuanto a conservación del método tradicional, y son un ejemplo destacado de cómo integrar patrimonio cultural, economía local y sostenibilidad ambiental. Por ello, hoy forman parte de la oferta de turismo de naturaleza y de experiencias de Sanlúcar, acercando al visitante al lado más genuino, artesanal y natural de la ciudad.