El Faro de Bonanza es uno de los símbolos marítimos más reconocibles de Sanlúcar de Barrameda. Ubicado en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalquivir, junto a las playas y marismas de Bonanza, esta torre vigía guía desde hace más de siglo y medio a los navegantes que se adentran en el estuario en dirección a Sevilla. Construido en 1865, el faro presenta una estructura de planta octogonal sobre un sólido basamento de piedra, y alcanza una altura superior a los 20 metros. Su luz ha sido clave en la navegación fluvial y marítima por una de las rutas comerciales más antiguas e importantes del sur de Europa: la que une el Atlántico con el interior andaluz a través del Guadalquivir. Durante siglos, esta zona fue puerta de entrada y salida de grandes expediciones oceánicas, incluidas las travesías a América y la primera vuelta al mundo. El faro, aunque de época posterior, se ha convertido en un testigo permanente de esa herencia histórica. Hoy en día, además de su valor funcional y patrimonial, el Faro de Bonanza ofrece una de las estampas más evocadoras del paisaje sanluqueño, especialmente al atardecer, cuando su silueta se recorta sobre el horizonte junto al Parque Nacional de Doñana. Es un lugar muy apreciado por caminantes, fotógrafos y amantes del mar.
Faro de Bonanza