La Semana Santa de Sanlúcar tiene sus raíces en el siglo XVI, cuando las primeras hermandades comenzaron a realizar estación de penitencia. La influencia de los duques de Medina Sidonia y la importante actividad religiosa de la ciudad contribuyeron al florecimiento de las cofradías.
El patrimonio artístico de las hermandades sanluqueñas es extraordinario. La ciudad cuenta con imágenes de gran valor artístico, algunas atribuidas a escultores de la talla de Juan de Mesa, Pedro Roldán y La Roldana. Los pasos, con sus candelabros de plata y exquisitos bordados, son verdaderas obras de arte que se renuevan generación tras generación.
Una de las peculiaridades de la Semana Santa sanluqueña es la participación de hermandades provenientes de los distintos barrios de la ciudad: el Barrio Alto, tradicional barrio bodeguero, y el Barrio Bajo, con su carácter marinero, aportan cada uno su personalidad única a las celebraciones.